jueves, 20 de diciembre de 2007

Preocupación en Iglesia Evangélica Pentecostal

Estimados lectores:

La Iglesia Evangélica Pentecostal, a la que pertenecemos, se está viendo enfrentada a una triste realidad. Por si alguien aún no lo supiera, aunque es difícil, este fin de semana recién pasado apareció un reportaje en Meganoticias sobre un fraude que ha ocurrido al interior de nuestra institución, referente a la entrega de licencias falsas de Enseñanza Media a pastores y miembros de la iglesia a nivel nacional, previo pago de $30.000. En el reportaje se describe la ilegalidad de las licencias y del supuesto curso realizado, y la triste realidad del traspaso del caso a manos de la justicia por parte del Ministerio de Educación, con intervención directa del Seremi de Educación, quien a interpuesto una querella contra la Iglesia Evangélica Pentecostal.
Como consecuencia de los hechos, un grupo de presbíteros se ha reunido a analizar la situación y tomar determinaciones según los estatutos de nuestra iglesia así lo estipulan.
Adjuntamos a continuación una declaración oficial del pastor Horacio Contreras Vega, jefe de la Comisión de Disciplina y Relacionador Público de la iglesia. Rogamos encarecidamente difundir dicha declaración a todos los medios posibles y hacer llegar la presente información a todas las personas que tengamos a nuestro alcance, para tener informaciones oficiales respecto de lo que está ocurriendo y las medidas que se tomarán al respecto. Por lo mismo estaremos informando constantemente respecto de los pasos que se vayan siguiendo para que toda nuestra hermandad esté al tanto.

Declaración Oficial Cuerpo de Presbiteros IEP
"A raíz de los lamentables hechos ocurridos durante el fin de semana recién pasado, en el que se exhibió, durante los días viernes 14 y sábado 15 en el espacio televisivo de Meganoticias, un reportaje referente a nuestra Iglesia Evangélica Pentecostal, y debido a las circunstancias que han rodeado a los hechos descritos en dicho reportaje, un grupo de presbíteros de nuestra misión han decidido tomar carta en el asunto. Es por ello que, en consideración a la gran cantidad de hermandad que espera una explicación y debido a la responsabilidad que nos compete como siervos de Dios de velar por la grey del Señor, es que nos vemos en la obligación de hacer una declaración referente a las acciones que se han seguido al respecto. En reunión extraordinaria realizada en Puente Alto, a la cual asistieron algunos pastores del Cuerpo de Presbíteros de la zona central del país, se expusieron en detalle los antecedentes que rodean al tema de la entrega de Licencias de Enseñanza Media y otras irregularidades, y se analizó a fondo las situaciones acontecidas y las personas involucradas en los acontecimientos, luego de lo cual se determinó concurrir de inmediato a conversar personalmente con el Superintendente. Sin embargo, del grupo de pastores asistentes sólo se permitió el ingreso de tres presbíteros, quienes informaron que el Superintendente citaría a una reunión para el 15 de enero próximo, razón por la cual, el grupo de presbíteros reunidos ha determinado actuar de acuerdo a lo que estipulan los estatutos de nuestra iglesia frente a la presente situación. Hacemos un llamado a nuestra querida hermandad a redoblar la oración por esta situación, y rogar a nuestro eterno Dios que por medio de la guía divina de su Santo Espíritu les dirija en las decisiones que se tomen, y que en poco tiempo veamos la luz en medio de la oscuridad que hoy parece cernirse sobre nuestros hombros, en especial ante la proximidad de la celebración de las festividades de Navidad y Año Nuevo, fecha en que recordamos el nacimiento de nuestro Salvador. Nuestro Señor Jesucristo les bendiga ricamente y ponga paz en vuestros corazones."
Pastor Presbítero Horacio Contreras Vega
Jefe de la Comisión de Disciplina y Relacionador Público de la Iglesia

Dios les Bendiga
Cuarteto Peregrinos y Extranjeros

martes, 30 de octubre de 2007

La Reforma de Lutero


La venta pública de indulgencias era otro síntoma del estado de cosas en Roma. La indulgencia era concedida a los que por buenas obras merecieran que la penitencia, impuesta por un pecado, fuera mitigada o, incluso, levantada. En tiempos de Lutero esto se extendía al fuego del purgatorio. Además llegaba a entenderse como un perdón por el pecado cometido, ¡o por cometer! El encargado de esa venta para Alemania era un ‘dominico’, Juan Tetzel, quien hizo famosa la rima alemana de: “Ni bien suene la moneda en la caja, ya salta el alma fuera del purgatorio.”
Detrás de esos negocios estaban los cálculos de León X (el papa que a los 13 años de edad ya era cardenal). Necesitaba fondos para lo que faltaba en terminar la construcción de la basílica de San Pedro en Roma, ya tan largamente esperada, y había descubierto que no había mejor fuente de ingresos que la venta de indulgencias.
Durante siglos individuos y grupos en la Iglesia CAR habían urgido la reforma de tales abusos (por ejemplo: los valdenses en Francia, Wycliffe en Inglaterra, Hus en Bohemia, Savonarola en Italia). Pero, lejos de hacer caso y de humillarse ante Dios, Roma siempre respondía con anatemas, persecuciones y hogueras. El monje/catedrático agustino, Martín Lutero (1483-1546), parecía ser uno más de esa larga lista. Para este estudiante concienzudo de la Biblia (en latín, hebreo y griego) era grande la sorpresa cuando su iniciativa llevó a la Reforma y al Cisma Protestante.
En las 95 tesis, clavadas en la puerta de la capilla de Wittenberg, ese 31 de octubre de 1517, Lutero manifestaba mayormente su profundo malestar y desacuerdo con el vergonzoso negocio de las indulgencias. Su acto tan atrevido tendría, sin embargo, consecuencias no imaginadas. Sería nada menos que la chispa que encendería una luz brillante en las tinieblas de Europa.
Más allá de asuntos de indulgencias etcétera, su mayor descubrimiento era que el hombre no es justificado por sus obras, sino por fe en Cristo. El texto de Romanos 1:17 martillaba en su corazón y no lo abandonaba más. Este mensaje fundamental de la Biblia vendría a ser en su mano, y en la de los otros reformadores, la espada de dos filos, que cortaría las sogas con que Europa había quedado enredada durante tan larga noche - la de la Edad Media.
Lutero no se echó atrás cuando le llegó la citación para comparecer en Worms ante el mismo Carlos V, joven emperador de 20 años. Cuando, durante los días 17 y 18 de abril, de 1521, ha rendido cuenta de sus creencias y enseñanzas en tan augusta presencia, exclama: “A no ser que vuestras excelencias me comprueben mi error por la Escritura y la sencilla razón, no puedo retractar, ni retractaré. Mi conciencia es cautiva a la Palabra de Dios. Enfrentarse a la conciencia no es correcto, ni seguro. Heme aquí. No puedo hacer otra cosa. ¡Qué Dios me ayude! Amén.”
Tres años y medio habían transcurrido desde que se colgaron sus tesis; ahora, a estas alturas, muchos millares ya habían leído sus escritos y se habían convencido de las verdades expuestas en ellos. Un alto porcentaje de tales lectores era de la aristocracia. Para la ocasión de la “Dieta de Worms”, una nutrida presencia de los notables simpatizantes de la causa “luterana” se encontraba allí. Acudieron, cuando menos, para prestarle apoyo moral al monje de Wittenberg. Y su presencia no pasaba desapercibida.
En la realidad Carlos V prefería quemar al ‘hereje’, como le instaba el papa, pero decidió honrar su palabra y le permitió partir para Wittenberg. Sin embargo, en el largo camino ocurrió algo totalmente inesperado. Los amigos fieles se habían dado buena cuenta del serio peligro que corría la vida de Lutero y, ni cortos ni perezosos, pusieron en escena todo un “secuestro”. Esto hizo volar la noticia: “¡Lutero ha sido asesinado!” No es difícil de imaginar la alegría que causó al llegar a Roma. Pero en el castillo del Wartburgo quedaba una habitación ocupada por un nuevo habitante.
La previsión de los amigos de Lutero era, sin duda, la provisión de Dios, porque a las pocas semanas Carlos V le declaró “fuera de la ley”, escribiendo: “Un fraile solitario que decide ir en contra de toda la cristiandad, de mil años, a la fuerza tiene que estar equivocado. He decidido movilizar todo en contra de Lutero: mis reinos y dominios, mis amigos, mi cuerpo, mi sangre, y mi alma.”
Pero en el Wartburgo, el siervo de Dios, bajo el seudónimo de “Don Jorge”, traducía meticulosamente el Nuevo Testamento al alemán, directamente del griego. El 21 de septiembre de 1522 ya se publicó y su venta era fenomenal. Después de un año de “exilio”, Lutero reanudó sus predicaciones abiertas.